El Palmeral

El Palmeral de Elche

Jardín Artístico Nacional

En el término municipal de Elche existe la mayor concentración de palmeras de toda Europa: según las estimaciones, habría entre 200.000 y 300.000 ejemplares.

Hay bastante unanimidad en aceptar que el origen de este palmeral es fenicio, lo cual haría suponer que la existencia de las palmeras datileras en Elche se remonta a unos 2.000/5.000 años. Por otra parte, la parcelación, ordenamiento, riego y cultivo de la palmera se remonta a la época de la dominación árabe.

La ciudad agrícola que era Elche en los siglos anteriores a su actual actividad industrial incluía el cultivo de los dátiles y las palmas junto a los hortícolas tradicionales para el consumo local.

Por todas partes aparece el paisaje salpicado de palmeras. La singularidad y la belleza paisajística del palmeral de Elche lo convierten en un parque natural único en el continente europeo, que le ha merecido obtener en noviembre del año 2000 la distinción de Patrimonio de la Humanidad.

El árbol de la vida

Auténticos príncipes del Reino Vegetal (así los llamó Linneo), la familia de las palmeras (Arecaceae) está compuesta por unas 2.800 especies distintas que se distribuyen por toda el área tropical y subtropical de nuestro planeta.

La palmera es una de las plantas que más utilidades ha dado al hombre con sus distintas variedades: el dátil, el coco, la harina, el aceite, la miel o el alcohol y el vino, el uso doméstico de los tejidos de la palma…

La palmera datilera (Phoenix dactylífera L.) es una de las plantas más antiguamente domesticada por el hombre. Grabados egipcios con 5.500 años de antigüedad demuestran que por aquel entonces ya existía la cosecha del dátil.

Las estructuras biológicas de las palmeras se conservan tan elementales que carecen de elementos tan comunes en un vegetal como unas flores con sus pétalos o un tronco verdadero con ramificaciones. Su tronco o “estipe” no es tal, es un falso tronco que se forma por un conjunto de restos de bases de las viejas hojas o “frondes”, que se entrelazan formando una estructura en forma de columna. Este falso tronco sólo puede crecer a lo alto y no a lo ancho.

La savia de las palmeras no circula por la periferia del tronco sino por su región central o médula. Esta particularidad las hace resistentes al fuego. Ellas son capaces de rebrotar de sus cenizas, de ahí probablemente el origen de su nombre genérico “Fénix”. Este tronco está coronado por un penacho de hojas que crecen en espiral describiendo una corona o cabeza formada por hasta 40 hojas de más de 3 m. de longitud. La palmera nos indica su edad aproximada por la altura que alcanza su estipe (tarda más o menos 10 años en desarrollar cada metro de tronco).

Las palmeras carecen de raíz principal pero tienen unas pequeñas raicillas que crecen a modo de cabellera a partir de un bulbo en la base del tronco.

Existen palmeras macho y palmeras hembra. Sólo las palmeras hembra producen dátiles, son los machos los encargados de polinizar a las hembras bien a través del viento, bien de forma manual (procedimiento conocido en Elche como “entaconado”).

El dátil, fruto de esta palmera, es una baya de aspecto cilíndrico u ovoide con una finísima piel de unos 7 gramos de peso de los cuales 2 son de su hueso.

Tiene un alto contenido en azúcares (casi un 70%) y un gran valor tanto nutritivo como energético (30 calorías por dátil). Un viejo aforismo árabe nos dice que el buen guerrero tuareg es capaz de sobrevivir 3 días en el desierto con un solo dátil en el zurrón. El primer día comerá su carne, el segundo su piel y el tercero su hueso molido.

Jardín Artístico Nacional

Agencias / Prensa

Situado en el mismo casco urbano de Elche se encuentra el Huerto del Cura, crisol donde se funde el amor al trabajo del hortelano levantino con esa chispa de genio que, por la belleza, tienen los habitantes de esta tierra. En Elche se denomina Huerto a una parcela de menor o mayor extensión, plantada de palmeras. Cada huerto suele tener un nombre alusivo a los propietarios o a cualquier anécdota histórica. El Huerto del Cura debe el suyo al capellán José Castaño Sánchez, que fue el cura propietario hasta el año 1918.

El Huerto del Cura es de dimensiones modestas: tiene escasamente 13.000 metros cuadrados y en él viven alrededor de 1.000 palmeras. Se puede considerar un huerto densamente poblado de datileras, protagonistas indiscutibles junto a cultivos típicos de la zona. Además de palmeras, crecen en este jardín otros cultivos típicos del Mediterráneo español como limoneros, naranjos, granados, algarrobos y azufaifos, junto a otros de clima subtropical que, a través del tiempo, han ido confeccionando una bella colección de plantas procedentes de los lugares más diversos.

En este apartado ofrecemos la posibilidad de descargar los logotipos del Grupo Huerto del Cura y del Jardín Artístico Nacional en formato RGB y CMYK en alta resolución, fotografías representativas del restaurante en alta resolución y los flyers y documentación del hotel en formato PDF.

Gracias por su interés